Os vamos a presentar poco a poco una joya de la enología gaditana, una piedra preciosa, casi extinguida, del vino de este rinconcito marinero de la Bahía de Cádiz, la Tintilla de Rota.
Para empezar os dejamos un enlace de la bodega urbanita de 1957 de esta villa.
jueves, 27 de febrero de 2014
Tintilla de Rota: Bodegas "El Gato"
miércoles, 26 de febrero de 2014
Palabrejas vinícolas: Largo
Largo no significa que la botella sea más alta de lo normal sino que cuando lo hueles y lo catas en boca tarda en irse el olor y el sabor.
martes, 25 de febrero de 2014
I feria enoturista en Murcia
Os dejamos este enlace para difundir todo lo relativo al vino en cualquier zona de España.
viernes, 14 de febrero de 2014
Rectoral de Amandi 2012

En una entrada anterior hablábamos de las denominaciones de origen de Galicia y, en uno de sus puntos, comentamos la D.O. Ribera Sacra, pues aquí os traemos una aportación de Jorge un amigo gallego, es Rectoral de Amandi un vino recolectado en 2012 y cuyo tipo de uva es 100% Mencía, de Bodegas Rectoral de Amandi y buscando su precio se vende a unos 6 euros.
Al darle un primer paso por nariz, notamos olor a fruta roja y apenas nos huele a alcohol, una vez dado un par de vueltas este olor se pule aunque no nos resulta atractivo. Una vez llevado a boca, confirmamos la presencia de las frutas rojas y aparece también esa sensación rugosa (taninos) pero muy leve muy acompasada con la acidez que casi no se nota. miércoles, 5 de febrero de 2014
El tiempo del vino
Nuestro querido líquido es un ser vivo que evoluciona y, como tal, en cada momento de su vida tiene su tiempo justo de maduración y de disfrute.
Alguna vez hemos preguntado ¿qué tiempo tengo para tomar un vino que me han regalado, que acabo de comprar...? pues a esta pregunta no hay una respuesta concreta, lo que existen son hipótesis, deducciones o estimaciones para que cuando tomemos el caldo contenga éste todas sus propiedades.
Os dejamos un enlace como elemento orientativo que a nosotros nos parece muy interesante.
miércoles, 29 de enero de 2014
Néctar
Como os avanzamos os presentamos Néctar de Bodegas González-Byass denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry y el tipo de uva que utiliza para hacer este caldo es Pedro Ximénez. Hemos elegido este vino para añadirlo a nuestra crónica vinícola, en nuestro post número 100, por que es una joya enológica, al igual que el ser humano crece con el paso del tiempo, Néctar se crece también y al igual que el hombre transforma sus gustos, Néctar se transforma para gustar a quienes lo catan.
La botella en apariencia no tiene mucho que destacar, su etiquetado es sobrio de un dorado elegante, su tapón típico del Jerez en T, que al quitarlo se graba en nuestra nariz el aroma dulce de este caldo. Ver como se cae en la copa es una maravilla ocular, teniendo en cuenta que se saca de uva blanca dejada al sol para convertirse en pasas continuando su maduración 9 años en las botas (barricas) adquierendo ese color ébano de ribetes (bordes) tirando a yodo, muy denso, viendo el líquido en el catavino, amaga con tener lágrimas pero aparecen como cortinas, tiñiendo de ocre el transparente vidrio. Al oler este portento enológico nos recuerda a pasas, un poco a miel pero lo que nos llama la atención es su textura en boca, la densidad apreciada con los ojos se traduce en un caldo con mucho cuerpo pero sedoso y se te queda el sabor tanto tiempo que te dan ganas de otro sorbo.
En fin, un post que nos ha encantado hacer e invitamos a probar este vino con esencia andaluza.
jueves, 23 de enero de 2014
Monte Ducay Crianza 2010
Después de este parón navideño volvemos con un caldo que nos ha sorprendido verdaderamente, uno de esos que, si nos lo ponen en la copa sin etiqueta en la botella, pensaríamos que es un vino de los caros. Os lo presentamos, es Monte Ducay Crianza 2010 cuya DO Cariñena y Bodegas San Valero, se nos muestra con un etiquetado sencillo y sobrio, y la realidad es que nos lo llevamos por su precio ya que nos cuesta 1,38 €.
Abrimos la botella y la dejamos airear, la vertimos en la copa y a simple vista es atractivo, tiene un color cereza con un borde que se opaca convirtiéndose su tonalidad a madera indicando así su paso por barrica.
Cuando olemos, nos sorprende, no se nota el alcohol y tiene una ligera nota balsámica y a madera, al pasarla por boca es redondo, es decir, no resalta en ninguna parte de la lengua, y predomina el sabor a fruta roja, cuando lo tragamos tarda poco en irse el sabor.
Es una apuesta segura cuando invitamos a comer a alguien y no sabemos que tipo de caldo le gusta.